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Un Caso de Estudio: la Reutilización de Aguas Residuales en la Vallalta

Esther, Félix y Biel viven en una preciosa casa de piedra y madera por las laderas del Montnegre. Tienen un suelo de arenisca granítica y su suministro de agua proviene de un pozo que no es muy abundante. Hacía años que tenían un problema con sus aguas residuales pero no acababan de encontrar una solución que esté equilibrada con sus Necesidades, Recursos y Límites. Se pusieron en contacto para dar con la mejor manera de Reutilización de Aguas Residuales en su casa, que está en la Vallalta.

La problemática principal en esa casa, y la  más visible, era que los lixiviados con una alta carga de materia orgánica sin depurar fluían del pozo de drenaje. Desafortunadamente esta es una situación muy común en nuestros paisajes aunque no siempre la apreciemos. Son esos pozos “negros” donde simplemente las aguas residuales se acumulan, haciendo un proceso de fermentación anaeróbica muchas veces insuficiente. Además permiten la infiltración en el terreno de aguas excesivamente cargadas de nitratos y bacterias fecales. Esas últimas producen una contaminación directa en nuestros acuíferos y paisajes.

Desde La Casa Integral les propusimos la Instalación de un SIRAR (Sistema Integral de Reutilización de Aguas Residuales). Esa misma podría combinarse con la irrigación de cultivos útiles para la familia, como árboles de forraje para Faramir (el elegante caballo que tienen), árboles frutales y la creación de un espacio de encuentro social con sauces.

La instalación del SIRAR

La familia estaba encantada con la propuesta así que nos pusimos manos a la obra. En unos cinco días de trabajo conseguimos “sanear” esta casa instalando un SIRAR. Así logramos la gestión de las aguas y un reciclaje de los nutrientes. Con ellos pudimos aumentar la Soberanía Alimentaria y la Resiliencia Social de la familia, evitando la contaminación del suelo y las aguas subterráneas y también eliminando los malos olores.

Buscamos trabajar con los materiales existentes en la finca para “vestir” los módulos de depuración e integrar el SIRAR en el paisaje.

Es un momento delicado ahora mismo (a principios de junio) para trasplantar e instalar plantas nuevas en la cama de gravas, con este calor les costará un poco adaptarse y quizás haya que reemplazar algunas. Como todos los sistemas vivos poco a poco irá madurando y teniendo mayor capacidad de absorber nutrientes.

Desde La Casa Integral nos pone muy feliz aportar soluciones reales que regeneran el paisaje y la vida de las personas

Esther de Solà (usuaria): “Estamos muy contentos y felices con el trabajo que nos has hecho, y con la visión del futuro de cómo será este espacio que cuidamos, dónde vivimos.”